Frase del Día.

Cuando cambiamos nuestros hábitos, cambiamos nuestras vidas.

MARZO 11: DEJA IR LA CONFUSIÓN.

A veces, nuestro camino no está claro. Nuestras metas se nublan, se confunden. No estamos seguros de cuál debe ser nuestro siguiente paso, de cómo será, de qué dirección estamos tomando.
Es el momento de detenernos, de pedir una guía y de descansar. Es tiempo de dejar ir el miedo. Espera. Siente la confusión y el caos, y luego déjalos ir. El camino se descubrirá solo. Se revelará el siguiente paso. No es necesario que lo sepamos ahora mismo. Lo sabremos a su tiempo.
Confía en ello. Deja ir la confusión y confía.
“Hoy esperaré si el camino no está claro. Confiaré en que del caos saldrá la claridad”.

(Melody Beattie, Libro El Lenguaje del Adiós).

MARZO 10: VIVIR CON LA FAMILIA.

Tenia 46 años cuando finalmente admití ante mi misma y ante alguien mas que mi abuela siempre se las arreglaba para hacerme sentir culpable, enojada y controlada. (Anónimo)

Podemos amar mucho a nuestra familia y preocuparnos por ella. Nuestros familiares pueden amarnos y preocuparse por nosotros. Pero interactuar con algunos miembros de la familia puede disparar verdaderamente nuestra codependencia, y a veces, lanzarnos a un profundo abismo de vergüenza, de rabia, de ira, de culpa y de impotencia.
Puede ser difícil lograr desapegarse, a nivel emocional, de ciertos miembros de la familia. Puede resultar difícil separar sus asuntos de los nuestros. Puede ser difícil adueñarnos de nuestra fuerza. Difícil, pero no imposible.
El primer paso es la aceptación y el estar conscientes, el reconocer simplemente, sin culpa, nuestros sentimientos y pensamientos. No tenemos que culpar a los miembros de nuestra familia. No tenemos que culparnos ni avergonzarnos a nosotros mismos. La aceptación es la meta, aceptación y libertad para escoger lo que queremos y necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos con esa persona.
Podemos liberarnos de los patrones del pasado. Nos estamos recuperando. La meta es el progreso.
“Hoy, Poder Superior, ayúdame a ser paciente conmigo mismo mientras aprendo a aplicar las conductas de recuperación con los miembros de mi familia. Ayúdame a luchar hoy por estar consciente y lograr la aceptación”.

(Melody Beattie, Libro El Lenguaje del Adiós).

MARZO 9: CUIDEMOS DE NOSOTROS MISMOS

No podemos fijar un límite y cuidar los sentimientos de otra persona a la vez. Es imposible; las dos acciones se contradicen. ¡Qué virtud tan tremenda tener compasión por los demás! ¡Qué difícil puede ser esta misma cualidad para establecer límites!
Es bueno preocuparse de otras personas y de sus sentimientos, pero también es esencial cuidar de nosotros mismos. A veces, para cuidar bien de nosotros mismos, necesitamos elegir. Algunos de nosotros vivimos con un mensaje profundamente imbuido de nuestra familia, o de la iglesia, acerca de nunca herir los sentimientos de los demás.
Podemos reemplazar este mensaje con otro que diga que no está bien que nos lastimemos a nosotros mismos. A veces, cuando cuidamos de nosotros mismos, otros reaccionan sintiéndose heridos. Eso está bien. Nosotros aprenderemos, creceremos y nos beneficiaremos con la experiencia; y ellos también. El impacto más poderoso y positivo que podemos tener sobre los demás se logra asumiendo la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos y permitiendo a los otros que sean responsables de sí mismos. Tener interés en los demás funciona.
Cuidarlos, no. Podemos aprender a caminar entre estos dos extremos.
“Hoy fijaré los límites que necesite establecer. Dejaré ir mi necesidad de cuidar los sentimientos de los demás y, en cambio, cuidaré de los míos. Me daré permiso de cuidarme a mí mismo, sabiendo que es lo mejor que puedo hacer por mí mismo y por los demás”.

(Melody Beattie, Libro El Lenguaje del Adiós).

MARZO 8: SOMETIMIENTO

Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos. (Paso Tres de Al-Anón).
La manera como adquirimos fuerza es sometiéndonos a un Poder Superior a nosotros mismos. Adquirimos fuerza de una manera nueva, mejor, más efectiva de lo que creíamos posible.
Las puertas se abren. Se abren las ventanas. Ocurren posibilidades. Nuestra energía se canaliza, por fin, a áreas y aspectos que nos funcionan. Nos ponemos en sintonía con el Plan para nuestra vida y con el lugar que ocupamos en el universo.Y hay un Plan y un Lugar para nosotros. Lo veremos. Lo sabremos. El universo se abrirá y nos hará un sitio especial para nosotros, proveyéndonos todas nuestras necesidades. Será algo bueno. Entiende que es bueno ya, ahora.
Aprenderemos a adueñarnos de nuestra fuerza si estamos abiertos a ello. No tenemos que detenernos ante la impotencia y el desamparo. Esos son lugares temporales en los que reevaluamos dónde hemos estado tratando de tener fuerza cuando no teníamos ninguna.
Una vez que nos sometemos, ha llegado el momento de fortalecernos. Deja que la fuerza venga de manera natural. Ahí está. Es nuestra.
“Hoy estaré abierto a la comprensión de lo que significa adueñarme de mi fuerza. Aceptaré mi impotencia cuando no tenga fuerzas; y también aceptaré la fuerza que puedo recibir”.

(Melody Beattie, Libro El Lenguaje del Adiós).

MARZO 7: SATISFACCIÓN.

“Hoy se me proveerá de todo lo que necesito. De todo”. Repitelo hasta que lo creas, al empezar el día y a lo largo del día.
A veces, nos ayuda saber lo que queremos y necesitamos. Si no lo sabemos, podemos confiar en que Dios si lo sabe.
Cuando pedimos, creemos y confiamos en que nuestras necesidades serán satisfechas; estas serán satisfechas. A veces, Dios se ocupa de cosas tontas, pequeñitas, si nos importan a nosotros.
“Hoy afirmaré que mis necesidades serán satisfechas. Afirmaré que Dios se ocupa de ello y que él es la Fuente de mi provisión. Luego, lo dejaré ir y veré que en lo que me he arriesgado a creer es en la verdad”.

(Melody Beattie  Libro El Lenguaje del Adiós).

MARZO 6: PAZ

La ansiedad es con frecuencia nuestra primera reacción al conflicto, los problemas, o incluso a nuestros propios miedos. En esos momentos, desapegarnos y sentirnos en paz podría parecer una conducta desleal o apática.
Pensamos:
 si realmente me importa, me preocuparé; si esto es realmente importante para mí, debo permanecer alterado. Nos convencemos a nosotros mismos de que posiblemente los sucesos se vean afectados por la cantidad de tiempo que pasamos preocupándonos.
Nuestro mejor recurso para resolver problemas es la paz. Las soluciones surgen fácil y naturalmente cuando estamos en paz. A menudo, el miedo y la ansiedad bloquean las soluciones. La ansiedad le da poder al problema, no a la solución. Albergar un estado de agitación no ayuda. No ayuda.
La paz está a nuestra disposición si así lo elegimos.A pesar del caos y de los problemas no resueltos que nos rodeen, todo está bien, las cosas se solucionarán.
Podemos rodearnos de los recursos del universo:
 del agua, la tierra, un ocaso, una caminata, una plegaria, un amigo. Podemos relajarnos y permitirnos sentir paz.
“Hoy dejaré ir mi necesidad de permanecer en un estado de agitación. Cultivaré la paz y la confianza en que las soluciones y los favores surgirán natural y armoniosamente de un remanso de paz. Conscientemente dejare ir la angustia, y dejare actuar a Dios”.

(Melody Beattie, Libro El Lenguaje del Adiós).

MARZO 5: SÉ COMO ERES

Cuando conozco gente o entro en una nueva relación, empiezo a imponerme toda esta serie de restricciones. No puedo sentir lo que siento. No puedo tener los deseos y necesidades que tengo. No puedo tener la historia que tengo. No puedo hacer las cosas que quiero, sentir lo que estoy sintiendo o decir lo que necesito decir. Me convierto en ese robot reprimido, perfeccionista, en vez de ser lo que soy: Yo (Anónimo).
A veces, nuestra reacción instintiva al estar en una nueva situación es: no seas tú mismo.
Y,
 ¿quién más podemos ser? ¿Quién más te gustaría ser? No necesitas ser nadie más.
El mayor regalo que podemos llevar a una relación es ser como somos. Quizá pensemos que no les gustaríamos a los demás. Tal vez tengamos miedo de que, si simplemente nos relajamos y somos nosotros mismos, la otra persona se alejará o nos hará sentirnos avergonzados. Quizá nos preocupemos de lo que vaya a pensar la otra persona. Pero cuando nos relajamos y nos aceptamos a nosotros mismos, la gente a menudo se siente mucho mejor cerca de nosotros que cuando somos rígidos y reprimidos. Es agradable estar cerca de nosotros.
Si los demás no nos aprecian, ¿realmente queremos estar cerca de ellos? ¿Necesitamos permitir que las opiniones de otros nos controlen a nosotros y a nuestra conducta?
Darnos permiso de ser como somos puede tener una influencia curativa sobre nuestras relaciones. Se relaja el tono de las mismas. Nos relajamos nosotros. La otra persona se relaja. Y luego, todo el mundo siente un poco menos de vergüenza, porque han sabido la verdad.
Ser lo que somos es lo único que podemos ser, lo único que estamos destinados a ser y eso basta. Está bien.
Lo único que verdaderamente importa es la opinión que tengamos de nosotros mismos. Y podemos darnos a nosotros mismos toda la aprobación que queremos y necesitamos.
“Hoy me relajaré y seré como soy en mis relaciones. No haré esto en forma degradante o inapropiada, sino de una manera que demuestre que me acepto a mí mismo y me valoro como soy. Ayúdame, Dios mío a dejar ir mis miedos acerca de ser yo mismo”.

(Melody Beattie, Libro El Lenguaje del Adiós).

MARZO 4: EL PODER SUPERIOR COMO FUENTE

Dios, un Poder Superior tal como nosotros lo concibamos, en nuestra fuente de guía y de cambio positivo. Esto no significa que no seamos responsables de nosotros mismos. Lo somos. Pero en esto no estamos solos.
La recuperación no es un proyecto de hágalo usted mismo. No tenemos que preocuparnos demasiado acerca de cambiar.
Podemos desempeñar nuestra parte, relajarnos y confiar en que los cambios que experimentemos serán justo lo que nosotros necesitamos.
Recuperación significa que no tenemos que ver a otras persona como la fuente para satisfacer nuestras necesidades. Ellos podrán ayudarnos, pero no son la fuente.
A medida que aprendemos a confiar en el proceso de recuperación empezamos a entender que la relación con nuestro
 Poder Superior no es un sustituto para con nuestras relaciones con la gente. No necesitamos ocultarnos detrás de creencias religiosas o de usar nuestra relación con con el Poder Superior como excusa para dejar de asumir la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos ni para cuidar de nosotros mismos en las relaciones. Pero podemos ponernos en contacto con un Poder Superior a nosotros y confiar en que nos brindara la energía, la sabiduría y la guía para hacerlo.
“Hoy veré a mi Poder Superior como la fuente de todas mis necesidades, incluyendo los cambios que quiero hacer dentro de mi recuperación”.

(Melody Beattie,El Lenguaje del Adiós).

MARZO 3:ACEPTÉMONOS A NOSOTROS MISMOS

Un día, al ir manejando, la atención de una mujer se enfocó en el letrero del auto que iba delante de ella. Este decía: “SE LO QUE ERES”. ¿Cómo podría hacerlo?, pensó, ¡No sé quién soy!
Algunos de nosotros nos hemos sentido confundidos cuando la gente nos ha animado a ser nosotros mismos. ¿Cómo podemos conocernos a nosotros mismos o ser como somos si durante años muchos nos hemos sumergido en las necesidades de los demás?
Pero tenemos un yo. A diario estamos descubriendo más acerca de nosotros mismos.
Estamos aprendiendo que somos merecedores de amor.
Estamos aprendiendo a aceptarnos a nosotros mismos, tal como somos en el momento presente, a aceptar nuestros sentimientos, pensamientos, defectos, deseos y necesidades. Si nuestros pensamientos o sentimientos son confusos, lo aceptamos también.
Ser lo que somos significa aceptar nuestro pasado -nuestra historia exactamente como es.
Ser nosotros mismos significa que tenemos derecho a nuestras opiniones y creencias, por el momento presente, y que están sujetas a cambios. Aceptamos nuestras limitaciones y nuestros puntos fuertes.
Ser lo que somos significa que nos aceptamos físicamente, al igual que mental, emocional y espiritualmente, por lo que somos ahora.
Ser como somos en la recuperación significa que debemos llevar esa aceptación un paso más allá. Podemos apreciarnos a nosotros mismos y a nuestra historia.
Ser como somos, amarnos y aceptarnos a nosotros mismos, no es una actitud limitante.
Aceptarnos y amarnos es como fomentamos el crecimiento interior y el cambio.
“Hoy seré lo que soy. Si todavía no estoy seguro de quién soy, afirmaré que tengo derecho a hacer ese emocionante descubrimiento”.

(Melody Beattie, El Lenguaje del Adiós).